Es curioso como el ser humano comparte las mismas inquietudes, deseos, sueños, esperanzas. La mayor parte del tiempo nos sentimos únicos, y en ocasiones por ese motivo solos en un mundo enorme que no comprendemos.
Y aquí viene la paradoja porque somos únicos y también somos idénticos. Desde el principio de los tiempos seguimos buscando respuestas a las mismas preguntas. Y a pesar de saberlo me sigo sorprendiendo cada vez que descubro mis pensamientos en palabras de otros.
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